Spartacus se quedó en silencio por un buen rato junto al detective, y luego se sumió en una oleada de pensamientos. Enomao posó su mano sobre el chico y se alejó de él, a sabiendas de que su destinos estaban enlazados de alguna manera extraña.
Y así estuvo, el adolecente prodigio del instituto Batiatus, contaminado por ideas que iban y venía; revolviéndolas cual torbellino de almas en el Hades. Y quedó parado varias horas sin poder hablar, sólo pensando, pues era así como él debía razonar; a su tiempo. Y cuando por fin terminó, todo estaba claro…
—Te estuve buscando por todos lados. ¿Qué hacés acá? —preguntó Crixus mientras caminaba hacia él con aquel aire de despreocupación que tanto le hacía resaltar del resto.
—Tengo sospechas de quién pudo haber intentado asesinar a Varinia —respondió Spartacus y se alejó de su amigo a gran velocidad. Éste lo siguió sin miramientos y no dijo ninguna palabra más, ya que conocía a su amigo mejor que nadie y sabía que podría resolver esto.
Una hora más tarde, ambos se encontraban frente a una casa modesta de la calle Neapolis. Spartacus respiró con grandeza y tocó el timbre sin cuidado. Crixus no aguantó más el silencio y preguntó:
—¿Cuál es tu idea? ¿De quién es esta casa?
Spartacus lo miró con cierta ternura y sonrió levemente.
—Un día en nuestro curso pasaron una hoja en donde teníamos que poner algunos datos nuestros… Bueno, entre ellos se encontraba nuestra dirección. Verifiqué que a mí me llegase la hoja a lo último y simplemente recordé la dirección de todos los estudiantes que cursan con nosotros. Por si las dudas —dijo y miró nuevamente al portón frente a él. Crixus se sorprendió en gran medida y una gran confianza llenó su corazón, haciéndolo temblar de escalofrío.
Spartacus tuvo que tocar una segunda vez para ser atendido por el dueño de la casa.
—¿Spartacus? ¿Crixus? ¿A qué debo el honor de tal visita? —preguntó Varro con cara de dormido y abrió la puerta de par en par.
Ellos se adentraron en su hogar como en un pozo sin retorno y todo lo que ocurrió allí permaneció guardado en la memoria de la humanidad por siempre.